Se ha puesto bastante de moda darle protagonismo al color mostaza. Es una tonalidad que aporta colorido, pero que a su vez, no resulta excesivamente llamativa y es de fácil combinación con el resto de mobiliario del hogar.
Y en esta ocasión es el color empleado para el tejido que tapiza tanto el asiento como el respaldo del sillón DOVER. Un modelo moderno que, además, incorpora cuatro patas, ligeramente inclinadas, encargadas de sostener la estructura aportando una mayor firmeza.
No podemos recomendarte una ubicación concreta. Y es que el sillón DOVER tiene cabida en salones, comedores, dormitorios, e incluso en salas de espera o de reuniones entre otras.
Si te consideras una persona mucho más conservadora, y no ves que el color mostaza resulte el ideal para tu sillón DOVER, puedes hacerte con el mismo modelo acabado en dos tonalidades distintas del color gris.























