La lámpara de suspensión QUILAVA es un producto destinado a todo tipo de viviendas, aunque, por su diseño, los comedores de hogares modernos son los que mejor se adaptan a ella.
Se trata de un modelo redondo formado por doce arcos de acero, cubiertos por 72 hojas colocadas en doce filas circulares y 6 palas en cada fila. Un diseño desigual, que pretende jugar con la luz y que se asemeja a la forma de una alcachofa y que queda unida al techo mediante un largo cable de suspensión.
Obra del danés Paul Henningsen, un diseñador obsesionado con investigar la importancia de la luz para el bienestar. Sus modelos, por encima de todo, pretendían ser funcionales, y esa ha sido, sin lugar a dudas, una de las claves del éxito.



















