Pasamos muchas horas al día sentados y rara vez lo hacemos en la posición correcta, de ahí la importancia tanto de sentarse bien como de elegir una buena silla que nos ayude a mantener una buena postura.
Piensa en todas las horas que pasas sentado para trabajar, para estudiar, en el coche, descansando frente a la televisión o con ordenador, para comer, incluso cuando vas a tomar un café o una cervecita buscas siempre ese taburete libre en el que poder sentarte.
Una silla debe elegirse en función de la actividad para la que la vayamos a utilizar. Hoy hablaremos de las sillas para tu lugar trabajo o sillas de oficina que haga tu jornada laboral o tu estudio más cómodo.
Una buena silla de oficina debe evitar la inclinación del cuello hacia delante, reduce la carga sobre la estructura lumbar, permite la movilidad de los antebrazos, una inclinación y postura dinámica y, sobre todo, mantiene la columna vertebral en su justa posición, evitando problemas a corto y largo plazo.
Las partes más importantes a tener en cuenta en una silla de oficina son:
El asiento, si es posible será regulable en altura para poder fijar la posición de nuestro torso respecto de nuestra mesa. Si la silla está demasiado baja, sufrirá nuestra zona lumbar y si es demasiado alta forzaremos la parte dorsal.
Respecto al tamaño, debe ser lo bastante ancho como para poder sentarnos en la parte central y tengamos espacio alrededor, la medida estándar se encuentra entre 43 y 50 cm de ancho. En cuanto a profundidad permitirá que el trabajador pueda sentarse con la espalda contra el respaldo, dejando entre la parte posterior de la rodilla y el asiento unos entre 5 y 10 cm de forma que no oprima la parte posterior de las rodillas y no dificulte la circulación de las piernas.
El respaldo, es una de las partes más fundamentales de la silla. Debe ajustarse a la espalda y ofrecer un apoyo en la zona lumbar.
En cuanto a su altura, recomendable que sea regulable y que el respaldo tenga la longitud suficiente como para poder cubrir al menos toda la espalda.
Los reposabrazos, deben permitirnos mantener una postura cómoda, con los brazos formando un ángulo de 90º mientras escribimos en el ordenador, a la vez que sirven de apoyo en los codos y antebrazos. También nos facilitan la incorporación por lo que deben ser resistentes como para soportar nuestro peso al levantarnos de la silla. En ningún caso deberán oprimirnos las caderas ni tampoco impedir que podamos acercarnos a la mesa.
La base es recomendable que tenga cinco puntos de apoyo. Las sillas con ruedas permiten una mayor comodidad para cambiar de postura o desplazarnos en el puesto de trabajo.

Comodidad sin olvidarnos del diseño
-La silla CHARLES TOWER SPIRIT, está inspirada en un diseño creado por Charles Eames.
Se trata de una silla disponible con el respaldo medio o alto, acabada en malla sintética para facilitar la transpiración o tapizada en polipiel.
Por su diseño se adapta al cuerpo del usuario y resulta extraordinariamente cómoda, aportando bienestar en la espalda y las lumbares.

-La Silla de oficina SWAN inspirada en el diseño de Arne Jacobsen, es una silla ideal para crear rincones acogedores en tu salón o para tu escritorio de trabajo, para visitas en tu despacho u oficina.
Arne Jacobsen investigó en el ámbito de las formas ligeras y fluidas, en 1958 creó la silla SWAN que fue todo un ejemplo de innovación para esos años, dada la ausencia de líneas rectas, ya que se trata de una silla que es totalmente curva.
Está compuesta por una cascara moldeada de material sintético sobre una base giratoria de aluminio, con una capa de espuma y tapizada.

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